1953

LA CRUZ DE PIEDRA

EL EMBLEMA DEL NUEVO SUSCAL

De la obra Una Visión de la Historia de Suscal tomamos párrafos de la historia contada por Lizandro Martínez Andrade, que refiere documentadamente a la colocación de la Cruz de Piedra para celebrar la primera misa que según el documento se improvisó en lo que hoy son las calles Alfonso Terán y Eloy Alfaro.

Copiamos textualmente el documento transcrito por Lizandro Martínez que dice: “Excelentísimo Señor Obispo de la Diócesis de Cuenca, Don Daniel Heredia, delega al Señor Vicario del Cañar Don Manuel Andrade Ochoa, en su representación bendiga y celebre la Santa Misa en el lugar en el que se asentará el nuevo pueblo de Suscal. Ordena además que se plante una cruz en el lugar en el que se improvisará el altar para la celebración de la Misa, sitio en el que se edificará el nuevo centro parroquial.

Dado y firmado en la casa Episcopal de Cueca, a los veinte días del mes de octubre de mil novecientos cincuenta y tres”. 

Añade el autor que la orden fue cumplida a cabalidad teniendo como protagonista al señor Vicario del Cañar, Don Manuel Andrade Ochoa en compañía del Sacerdote Célleri, Párroco de El Tambo quienes llevan a cabo la orden episcopal en junta del Padre, Juan Jaramillo Cabezas y los moradores de la parroquia.

Luego de celebrada la misa campal se plantó en el lugar una cruz muy cerca de lo que es hoy la iglesia y casa parroquial. En este punto el autor aclara que el documento de la curia, ordena que los actos se realicen el veintitrés, pero la ceremonia religiosa y política se realizó el 24 de octubre de 1953.

Se añade un documento episcopal que indica que en la misma ceremonia se colocaron dos placas nominativas de las primeras calles de la nueva ciudad; Juan Jaramillo Cabezas y Manuel Martínez Maldonado. Es decir que, el nuevo Suscal nace con estas dos primeras calles.

Al respecto conversamos con Don Carlos Gárate, en una diligencia realizada el 24 de julio del 2018, con motivo de inspeccionar y poner en valor histórico patrimonial el sitio y el pilón de la Cruz de Piedra de Suscal.

La Cruz es un monumento identitario del día en que el pueblo de Suscal reafirmó con fe católica y su firme decisión de reasentarse en el nuevo territorio conseguido con sacrificio y esfuerzo propio.

Don Carlos señala que en el lugar donde hoy, aún se encuentra la Cruz de Piedra -actualmente en estado de recuperación- era un camino amplio de tránsito obligado para todas las personas que viajaban desde y hacia la costa o hacia la sierra ecuatoriana. Asegura que por el lugar cabalgaban arrieros con acémilas cargadas de granos y tubérculos en tránsito hacia el Norte, Sur, Este y Oeste. Afirma que el sitio antes conocido como Zhirpud era un “tambo” un espacio de encuentro y descanso de mercaderes y viajantes que iban y venían de la costa a la sierra y viceversa.

Lo dicho por Don Carlos Gárate se reafirma con lo narrado por Lizandro Martínez Andrade, en su obra Una Visión de la Historia de Suscal que en la página 29 señala que entre las actividades de los habitantes de Suscal estaba el comercio que realizaban con la costa ecuatoriana llevando ganado vacuno, porcino, granos, pan, quesos y trayendo arroz, azúcar, cacao, pescado y otros productos de clima tropical.

El texto refiere que las tierras de Suscal fueron tan generosas que brindaban abundantes cosechas; especialmente maíz, arveja, habas y papas, a tal punto que por su excelente calidad se registran en los libros de producción agrícola nacional identificados como la “haba y papa suscaleña”.

Respeto a “La Cruz de Piedra”, puede decirse que el monumento trasciende en la fe del pueblo de Suscal como un hito que identifica al día en que el Pueblo de Suscal decidió salir hacia la carretera y ocupar por primera vez las tierras de la hacienda Zhirpud, luego de acordar pagar cuarenta y cinco mil sucres según sentencia de expropiación.

El mismo autor señala que dentro de las fiestas más representativas del Suscal Viejo sobresalen los carnavales. Cuenta que, entre los dos únicos barrios que existían se intercambiaban invitaciones con comida y bebida en abundancia. Dice que los moradores de cada barrio utilizaban una señal llamada “Cruz del Barrio” como un distintivo característico de la celebración.

Con estos antecedentes queda claro que la Cruz es un símbolo de fe cristiana, unión familiar y progreso para el pueblo de Suscal, motivo por el cual los moradores y colindantes ahora están empeñados en que la municipalidad recupere el espacio original y prestigie el profundo significado del monumento cristiano que referencia oficialmente el día en que por voluntad propia el pueblo de Suscal decidió trasladarse hasta la hacienda denominada Zhirpud.

23 de octubre de 1953

El día del reasentamiento del pueblo de Suscal

Los fragmentos históricos son tomados del libro de Lizandro Martínez Andrade.

Puede decirse que la construcción de la carreta Durán Tambo, inaugurada oficialmente en noviembre de 1952, fue el factor determinante para que el pueblo de Suscal decidiera firmemente dejar sus tierras y salir a la nueva carretera. La propuesta del reverendo padre Juan Jaramillo Cabezas de trasladar y refundar la parroquia en principio no fue muy bien vista, hasta que se dieron cuenta de los beneficios de estar junto a la nueva carretera.

Así que los moradores se reunieron y pidieron al Padre Jaramillo se ponga en contacto con el Presidente del Municipio de Cañar, Dr. Ricardo Martínez Muñoz, para que continúe con el proceso de expropiación de un espacio de terreno de cuatro hectáreas de la hacienda del Sr.  Darío Gárate Iglesias, en el sector de Zhirpud.

Después de un largo juicio, se sentencia a favor del Municipio de Cañar debiendo pagarse la suma de 45 mil sucres por la ocupación de cuatro hectáreas de terreno.

La sentencia de expropiación lo firmó el Dr. Camilo Ponce Enríquez en calidad de Ministro de Gobierno en la presidencia del Dr. José María Velazco Ibarra. Tomando posesión del terreno el 23 de octubre de 1953, fecha en la que se funda la nueva parroquia. En marzo de 1956, se fueron todos.

Bastó un mes, para dejar en escombros un pueblo de más de 150 años. Llevados de un sentimiento de orgullo y valentía a la vez pero aguerridos a una gran esperanza de desarrollo y progreso. Esperanza que se cristaliza cada día con el esfuerzo trabajo y dedicación de todas y todos los suscaleños.

La primera fiesta recordatoria del 23 de octubre se dio por iniciativa del Reverendo Padre Eladio Montero y del Comité promejoras de Suscal quienes se preocup¡aron de rememorar la fecha con una santa misa celebrada por el gestor del reasentamiento del pueblo de Suscal, Padre Juan Jaramillo Cabezas. A la celebración se sumó actos culturales y sociales, eligiéndose a la primera reina del nuevo Suscal, a la Señorita, Guillermina I, y su corte de honor conformado por Maritza Moncayo Andrade, Srta. Deportes; Irma Cárdenas Andrade, Srta Simpatía; y, Luz María Martínez Andrade, Srta. Amistad.

La proclamación lo realizó el Dr. Leonardo Alvarado Cordero, primer médico Rural de Suscal. y hubo desfiles, y un amplio programa cultural. Vale destacar que para la fecha Suscal ya contaba con el primer periódico llamado Jahuay, siendo quizás uno de los primeros en la provincia del Cañar.

Así es como la fecha 23 de octubre ensalza el espíritu de progreso de este pueblo que aguerrido al Wayrapaltiu, al arrayán, a la neblina va marcando su propia historia

Gracias a esos hombres de incansable trabajo, a esas valientes mujeres madres y esposas que hacen de esta tierra un relicto de convivencia ciudadana.

Hoy reconocemos a la familia suscaleña a esos hombres y mujeres que dan lustre a la tierra que les vio nacer y que con sabiduría son ejemplo para la patria. Señalamos como ejemplo para las presentes y futuras generaciones las prestantes familias de apellidos como Beltrán, Alemán, Barrera, Urgilés, Verdugo, Gómez y tanto otros como son los Villanueva, Fernández, Peltruche, Peláez, Ayora, Andrade, Martínez, Crespo etc.

Gente que se forjó desafiando el intenso clima, agua en abundancia en invierno y en verano el estiaje asfixiante. Gente que propulsó la fundación eclesiástica un 6 de octubre de 1844, con una extensión comprendida por las poblaciones ahora parroquias de General Morales, Chontamarca, Manuel de J Calle y La Troncal.

Su santo patrono San Jacinto, cuya celebración lo es el 16 de agosto, no fue de mayor realce seguramente porque la mayor feligresía lo tenían en la parroquia Manuel de J. Calle. No obstante en el Suscal Viejo, se construyeron tres templos, el primero en 1844 y 1850 en tiempos del sacerdote Antonio Bravo y Fermín Palacios. Lamentablemente la iglesia se incendió. En 1906 y 1910, se coinstruyó un segundo templo con los sacerdotes Eulogio Astudillo y Daniel Cevallos, lamentablemente ele viento se llevó un 15 de agosto de 1915, en la administración del sacerdote Gabriel Barreto. Una vez más se volvió a construir la iglesia en 1016 y 1917; pero en 1969 la construcción fue demolida por el padre Eladio Montero, mucho tiempo después que el pueblo de Suscal estuviera asentado en Rirpud.

Este mismo pueblo indómito alcanzó su independencia política un 20 de septiembre de 1996 hoy sus hijos e hijas, rodeados de las nuevas generaciones rinden tributo con un ramillete de recuerdos y esperanzas de progreso para todas y todos.

 

VIVA SUSCAL

 

 

 

 

 

 

 

HOY 4

SEMANA 101

MES 215

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