IDENTIDAD

 

 

LA POLLERA SUSCALEÑA

Definitivamente llegar a Suscal es un encanto. Para un mejor disfrute se aconseja hacerlo un fin de semana y en horas de la mañana a fin de contemplar el paisaje verde especialmente en la época de invierno. Llama la atención el vestido de la gente de Suscal. Las mujeres visten hermosas polleras de vivos colores bordadas con diseños inimaginables de exquisito gusto y combinación. La original forma de confección lo convierte en la principal prenda de identidad de la mujer suscaleña.

Conversamos con María Suquilanda, artesana de la comunidad de Tambillo ubicado a 7 km de la cabecera cantonal. Ella cuenta que la comunidad está compuesta por cuarenta personas, la mayoría mujeres y de ellas casi todas dedicadas a la costura. Manifiesta que gracias al Municipio y un proyecto de ayuda social desarrollado el año anterior mejoraron el arte del tejido en lana. Dice que ahora lo hacen a máquina y con computadora.

Recuerda que arte de tejer lo aprendió de sus abuelos; que antes cuando niña lo hacían a mano y que el trabajo era más sacrificado pero ahora con la incorporación de las máquinas computadorizadas, el trabajo se hace más fácil y por ende abarata los costos porque los bordados se hacen mucho más rápidos. Indica que el precio de una “pollera suscaleña” oscila entre cincuenta y cien dólares o más, dependiendo del tamaño y la calidad del bordado. Explica que también confeccionan hermosas blusas con diseños originales e incomparables con otros de su género sin duda por los colores llamativos que emplean, lo que gustan mucho a la gente pues esto hace fácil el uso combinado con otras prendas.

Ellas ahora aspiran a tener un puesto de venta en el centro de Suscal, para vender sus productos. Dicen que están preparadas para confeccionar en completo cualquier tipo de pollera y a gusto del cliente. Agrega que por ahora trabajan de manera individual para algunas casas comerciales, pero que aspiran tener un local propio y para eso requieren del apoyo de alguna institución que les ayude.

Elsa Castro, es otra artesana dedicada a la confección de polleras y blusas. Ella dice venir todos los días desde la comunidad de Ocahuayco a trabajar en su propio taller ubicado en la calle Manuel Martínez, frente al Parque Central de Suscal. Indica que la confección de una “pollera suscaleña” tarda entre dos y tres días y que los bordados se realizan con hilo de ceda en telas de gamuza, tercio pelo, belur y bayeta.

El ancho del bordado de una pollera Suscaleña está sobre los 10cm por 3m de longitud -aproximadamente- dependiendo del buen gusto del cliente. En su taller trabajan las dos – se refiere su hija- y dice que por el momento el negocio está bastante bueno.

Comenta que el oficio lo aprendió por cuenta propia en talleres de capacitación que recibió de la anterior administración Municipal y que el actual conocimiento sobre el bordado en computadora aprendió de los propios proveedores de máquinas. Finalmente con una sonrisa grande Elsa dice que el proceso de aprendizaje no le fue difícil, y más bien esto les representa una forma de vida y un sustento familiar.

En Suscal los visitantes pueden acariciar este arte en los varios talleres que se encuentran a simple vista en cualquiera de sus calles céntricas, además de mirar a las mujeres lucir la “pollera sucaleña”  

 

 

 

LC. Unidad de Comunicación Social GADIPCS

 

 

 

HOY 4

SEMANA 58

MES 301

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